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Universidad y Democracia, Investigación y anamnesis? PDF Imprimir E-mail
Monday, 09 August 2004
                  La Universidad de Buenos Aires cumplió 185 años en 2006. La necesidad y la segura convicción que es fructuoso analizar lo actuado, repensar su historia y planear su futuro van a la par con los tiempos, y  con las hipótesis de este trabajo.

Crear una Universidad, ¡"Qué buena idea!" nos recuerda Kant en el Conflicto de las Facultades"- Der Streit der Fakultaeten, Koenisberg, 1798-[1] al dirigir su respuesta al rey Federico Guillermo de Prusia – en carta fechada el 12 de octubre de 1794- que ha objetado muy seriamente los métodos y contenidos de su enseñanza a la juventud. Y ahorrándonos una historia más laboriosa y tortuosa -la de la Universidad- simulando tratar esta idea como si fuese un "descubrimiento", una buena solución que le habría pasado por la cabeza a alguien muy imaginativo, la invención de "algo" lo bastante racional en suma, que un genial "bricoleur" habría propuesto al Estado para patentar.[2]



[1] Kant, Emanuel: Der Streit der Fakultaeten, Wissentschaftliche Buchgesellschaft, Darmstadt, p. 279, 1983

[2] Derrida, Jacques, Du Droit a la Philosophie, Galilée, Paris, 1990.

Universidad y Democracia

 

Investigación y anamnesis?[1]

Alicia Noemi Farinati[2]                   

"... Habiéndose restablecido el sosiego y tranquilidad de la provincia es uno de los primeros deberes del gobierno entrar de nuevo a ocuparse de la educación publica y promoverla por un sistema general, que siendo el más oportuno para hacerla floreciente, lo había suspendido la anarquía y debe desarrollarlo en nuevo orden..."

Edicto de Fundación de la Universidad de Bs. As. Del 9 de Agosto de 1821.

 

 

La Universidad de Buenos Aires cumplió 185 años en 2006. La necesidad y la segura convicción que es fructuoso analizar lo actuado, repensar su historia y planear su futuro van a la par con los tiempos, y  con las hipótesis de este trabajo.

Crear una Universidad, ¡"Qué buena idea!" nos recuerda Kant en el Conflicto de las Facultades"- Der Streit der Fakultaeten, Koenisberg, 1798-[3] al dirigir su respuesta al rey Federico Guillermo de Prusia – en carta fechada el 12 de octubre de 1794- que ha objetado muy seriamente los métodos y contenidos de su enseñanza a la juventud. Y ahorrándonos una historia más laboriosa y tortuosa -la de la Universidad- simulando tratar esta idea como si fuese un "descubrimiento", una buena solución que le habría pasado por la cabeza a alguien muy imaginativo, la invención de "algo" lo bastante racional en suma, que un genial "bricoleur" habría propuesto al Estado para patentar.[4]

"Y la máquina habría marchado", agrega Kant. Y en Occidente el Estado habría adoptado el concepto de esta muy ingeniosa máquina, pero quizá y justamente gracias al conflicto y al ritmo de sus contradicciones.

 

Historias:

Entre nosotros esta feliz idea de la Universidad pasó por las mentes y las voluntades de algunos individuos que en 1821, época azarosa si las hay en la historia patria, pasaron a la acción, o como diría Hegel- que dice Esopo- "Hic Rhodus, hic saltus",[5] el problema de la educación del pueblo- fuese éste en ese momento la élite juvenil -  en una nación en ciernes debe de ser resuelto en la acción,. Y así se hizo.

Las distintas etapas que desde entonces forjaron su historia nos llevan a considera los pasos de marchas y contramarchas que encontraban a su vez en la Universidad al rehén de sus políticas.[6]

El período que se inaugura en 1930 no sólo es oscuro y decadente[7]  sino que continuó al ritmo de las crisis que lo atravesaron hiriendo al Estado Argentino: 1930, 1943, 1955, 1966, 1976.

La hostilidad a la línea política republicana – y rousseauista- nacida con la revolución de Mayo no se agota -ni se calman sus perseguidores- con las muertes de Moreno y Castelli, muy por el contrario continúan y a partir del golpe de Estado del '30 se enseñorea del gobierno de los claustros. Las intervenciones se suceden, la autonomía proclamada ya por Kant ¡ - obra citada, p. 279: "die ihre Autonomie haette" la cual tuviese autonomía-  la misma autonomía de pensamiento que costara la vida a Sócrates y que cerrase la escuela de Theofrasto de Ereso, aquel "que hablaba como los dioses", el de la elocuencia divina -, el famoso alumno de Aristóteles, acusado de haber dicho " La reina del mundo es la fortuna" (Cicerón, Tusculanus, V,9) tenía sus émulos folklóricos en estas lejanísimas pampas. La diferencia estriba en que el edicto que condena a muerte a Theofrasto fue derogado y el senado votó " la vuelta de los filósofos", o sea la vuelta a la libre enseñanza. Vuelta a la autonomía y a la libertad de enseñanza que muchas décadas, sufrimiento y sangre  costó en Argentina

La Universidad exsangüe a cuyo frente oscuros personeros eran los ejecutores de una política de "regeneración nacional" cuyos acentos no se extinguirán fácilmente, sobre todo " el filtro ideológico enorme y sereno"[8]  que debería rodear a la elección de profesores.

El alineamiento del cuerpo universitario con la democracia provocó más de una intervención, de absurdas medidas y persecuciones y sobre todo caminos cerrados por largos períodos a la ciencia, la enseñanza y la investigación y a la integración del país empujando a "aquellos que hacen ciencia" a transar en el mejor de los casos, con una copia rápida, a veces equivocada y con toda seguridad cara de lo que debería realizarse en las Universidades nacionales.

Las teorías del statu-quo que se enfrentaban a los movimientos estudiantiles que constituían un poder real, tuvieron un final que no fue sino  el fracaso anunciado de una etapa que sacrificó la Universidad sin objetivo alguno.

 

Universidad, Sociedad y Estado:

 

Y aquí la pregunta clave surge espontaneamente: ¿Universidad y sociedad se han adaptado completamente?,  ¿Se han engarzado de manera razonable y han logrado la transformación pensada en sus inicios? ¡

Lugar de memoria, la Universidad tiene por tarea y misión regenerar una herencia cultural de ideas, saberes valores y acciones y al mismo tiempo superarlos y mostrarlos  en la nueva herencia cultural.

Y la Universidad debe trabajar y planear sus líneas de enseñanza e investigación de acuerdo a las últimas estadísticas que consideran a la Argentina como un país de  "Gente pobre en un país rico, atacando a la pobreza" según el Informe 2000 sobre desarrollo publicado por el Banco Mundial, [9] entendiendo por gente pobre a la que vive sin fundamental libertad de acción y elección que los mejor loteados dan por garantido. Carecen de correcta alimentación y abrigo, educación y salud, privaciones estas que los mantiene al margen de la elección de todo tipo de vida que cada uno valora. (Informe citado. p. 1). A lo cual agregamos los números de la crisis del 2001-2002 para el correcto enfoque del rol que debe asumir la Universidad en nuestro país: según datos del Ministerio de acción Social, Economía y Trabajo, Argentina cuenta con 15 millones de pobres, 3 millones de indigentes y un 18% de desocupados sobre una población, según datos del último censo de 2001 de 36 millones de habitantes. Si bien Argentina ha recuperado  algunos de los estandares de los años previos a la crisis, la misma ha dejado una población empobrecida aún muy alta, con una clase baja real de un 40%- sean unos 15,6 m. de habitantes, una clase media empobrecida de un 30%- sean unos 12 m. de habitantes y una desocupación de un 10,5 %.En lo que concierne al area urbana del cordón metropolitano debemos agregar que en los últimos cinco años- post crisis- se ha pasado de 385 asentamientos a más de mil, o sea el 85% del total provincial- lo que hace una población de 1.114.500 personas.- Cf. Infohabitat, in La Nación, 10-7-06, p-13.-

Considerando esta base  la Universidad puede y debe inocular en la sociedad nuevas formas que apoyándose en la realidad tal como se da "aquí y ahora" promueva no solo la autonomía de la conciencia, la problemática de la realidad sino la posibilidad de resolución a través de la búsqueda de la "verdad" por encima de "utilidades" o caminos aparentemente “sin salida” que se plantean a la sociedad. .

Puesto que de esto en efecto se trata, cual es la tarea de la Universidad: doxa o episteme? opinión coyuntural, actual, pasajera, conforme a los dictados económicos del momento o  persistente y obstinada busca de aquello que los griegos llamaron "aletheia"?: el conocimiento verdadero y transformador?.

Conformidad de la enseñanza a los requerimientos técnicos, administrativos al margen de toda "humanitas", técnicas compartimentadas con efectos éticos negativos, disciplinas aisladas, conceptos celosamente cerrados en "ortodoxos saberes" o por el contrario:

a. impulso y necesidad de un desarrollo propicio a la época por encima de técnicas pasajeras, de intereses del momento con el acento puesto en un

b. conocimiento "tejido" en un conjunto que rompa con la fragmentación estéril  -e interesada--,

 c. y que permita plantear los problemas y encontrar las soluciones en tanto que aptitud general del espíritu humano,

 d.  poner al fin en contexto y verlo en el conjunto, en el todo global en el cual se inscribe la realidad.

Trazar una línea de separación entre cultura científica y humanidades empobrecen a ambas al colocarlas fuera de la posibilidad de irrigar los caminos que permiten a una sociedad democrática el pleno uso de su inteligencia y el goce y aplicación del fruto de la realización de  los saberes.

A partir de la gran reforma del '18 nuestra Universidad de ha debatido en reformas y proyectos para armonizar con éxito dispar la necesidad de la enseñanza -transmisión de los saberes, del conocimiento y de la memoria- con las tareas de investigación -reafirmación, renovación y avance del conocimiento, búsqueda y pregunta permanentes-.

La dupla ha sufrido y ha acompañado los avatares de la sociedad toda, pasando de períodos de auge y valorización del conocimiento transformados- sobre todo el llamado período de oro de la Universidad de Buenos Aires, entre mediados de los años '50 al '60- a los períodos de gobiernos militares con su cortejo de desprecio del conocimiento, censura cultural, declaraciones sobre inmoralidad y/o obscenidad de libros- y quemas de los mismos, al mejor estilo nazi-  y publicaciones, etc., etc.

Pero desde el golpe a la Universidad en 1966 hasta la dictadura que a partir de 1976 asoló la Argentina no han sido los únicos intentos de disgregación y destrucción de nuestra Universidad.

Fue con la vuelta a la democracia en 1983 que la Universidad recupera -decreto 154 del 13-12-1983-, su autonomía: "el gobierno ha asumido públicamente el pleno ejercicio de la autonomía universitaria, garantizando la libertad académica como un modo de asegurar a la Universidad su misión creadora, como institución abierta al pueblo, afianzando el principio de la igualdad de oportunidades y posibilidades y la reforma de 1994 le confiere rango constitucional a la autonomia y la autarquia de la universidad nacional".

La tarea de zapa realizada al pretender otorgar poco valor social al pensamiento y a la investigación como creadores de conocimiento generados por la Universidad son hechos que merecen ser tomados en cuenta en la vasta tarea del proceso educativo en un estado democrático.

Claro está que esta necesidad del profesional- investigador que necesita la Nación no puede partir de una tabula rasa. Tanto la historia como la candente actualidad son las coordenadas sobre las que debe moverse la problemática de nuestra Universidad y en especial en un campo tan comprometido como el derecho -racional y justo- que necesita la sociedad argentina de este inicio del siglo XXI.

La formación de ciudadanos -y no la masificación- capaces de afrontar con éxito los embates con resultados letales de una mundialización económica y con sentido único permitiría sin duda frenar el proceso del "despilfarro" del saber que consiste no sólo en la exclusión de sus más entusiastas defensores y estudiosos -vía bajos salarios docentes, presupuesto magro para enseñanza e investigación, la jubilación obligada a los mayores de 65 años- desconociendo la plenitud a los intelectuales en plena madurez, y que pueden ejercer además la función de transmisión de memoria- entre otros -sino también en la "exportación" abierta de los graduados a los " países ricos" del planeta.

 El enorme esfuerzo que implica para la Nación la formación universitaria de sus alumnos-conciudadanos no puede rendir los frutos deseados si son [10] "los países ricos los que se benefician con el talento de los pobres", los países occidentales ricos nos exportan ideas y programas, e influyen de manera desproporcionada en las naciones en desarrollo o aquellas de crecimiento medio entre las cuales Altbach incluye a Argentina. Y advirtió que en este sentido el país debe ser cuidadoso  ante el posible establecimiento aquí de institutos norteamericanos que tienen el peor nivel en su país, lo cual sería un problema para Argentina el de sufrir presión de una oferta universitaria de mala calidad. Además es sabido que Europa favorece la " inmigración calificada”, que lanzan políticas públicas al mismo tiempo para retener a sus graduados. Hasta Inglaterra- conjuntamente con Alemania- ha reforzado su inversión en investigación científica, política ésta compartida con Francia, Italia y Alemania. Los principales países destinan al área científica un 2,5 del PBI mientras Argentina  llega al 0,24% del mismo. Las trabas a la inmigración en los países desarrollados contrasta con la apertura de puertas para los universitarios calificados.

                   ..  Si el concepto de universitas es inseparable de un cierto concepto de Estado[11],  Victor Cousin recordaba en los mismos momentos de la fundación de nuestra Universidad " Si la Universidad no es el Estado, -el adversario- tiene razón...  Pero si yo no me equivoco, ha sido probado que la Universidad es el Estado, o sea el poder público aplicado a la instrucción de la juventud" y agrega Cousin: " El derecho de enseñar no es ni un derecho natural del individuo, ni una industria privada,[12] es un poder público". Para decirlo brevemente se trata de legislar sobre el destino colectivo. La palabra, el logos, aquellos que pueden hablar del deseo y de la pena, de lo justo y de lo injusto va a ser oída y percibida de ahora en más ya no como un ruido  sino justamente como individuos que "tienen la palabra".

Tito Livio relata la secesión de la plebe sobre el Aventino, y la posición de los patricios es simple: no hay discusión con la plebe por la simple razón de que estos- los plebeyos- no hablan, privados de logos sólo tienen una vida reproductiva, de sus bocas no pueden salir sino ruidos.. Pero "Menenius Agrippa cree haber oído hablar a un plebeyo" nos recuerda Tito Livio. Antes de ser un traidor a su clase-, .Menenius ha sido víctima de una ilusión de sus sentidos, puesto que "el orden que estructura la dominación de los patricios no conoce logos que pueda ser articulado por seres privados de logos no hay palabra que pueda ser pronunciada por seres sin nombre, por seres que no cuentan[13]

Pero los plebeyos hacen lo impensable, lo que no habían osado hacer los Escitas de las historias de Heródoto: instituyen un orden diferente, se conducen como seres que poseen un nombre, como seres que hablan, que manifiestan inteligencia, y que "los plebeyos hablan como los patricios, perdido que hubieron el temor. ,

La palabra, el conocimiento, la comprensión del mundo en suma, la conciencia de la igualdad- va a ser el resultado de la acción del estado que instituye la educación  como dialéctica autoconciente. Cuando los plebeyos  hablan como los patricios. , la dominación de estos no tiene otro fundamento que la pura contingencia de todo orden social.[14]

 

Población y presupuesto de la UBA:

 

Con unos 250.000 alumnos- de los cuales 6 de cada 10 estudiantes son mujeres-. 24.508 docentes- entre profesores y miembros de la Carrera Docente-, 10186 no-docentes, 13 facultades, 3 colegios de enseñanza, dos programas de educación a distancia y ocho centros regionales la Universidad de Buenos Aires puede mostrar muy orgullosamente al país sus logros a través de sus 180 años.

La UBA incluye a su vez un centro Ricardo Rojas, la editorial de la Universidad, 13 Bibliotecas un millón y medio de libros, un centro de salud del nivel del Hospital de Clínicas, amén de ofrecer 99 títulos de grado y 213 posgrados.

En sus programas UBACYT contiene a su vez 2.500 investigadores, y un plan de becas no sólo para alumnos de grado sino para doctorados y postrados, todo esto dentro de la estrechez de presupuesto que caracteriza a la política de educación en Argentina. Sobre los 1800 millones de pesos que reciben las 37 Universidades Nacionales, la UBA recibe 381 millones de pesos incluidos los $ 85 millones por recursos propios, o sea una participación del 18 % del presupuesto universitario, que alcanzaba en el año 1990 a un 23 %. Así es que mientras nuestra Universidad destina $ 1123 por alumno – año 2000- y  por año, la Universidad de Oxford destina $ 85.743 y la Universidad de Harvard $ 113.513- ambas con fuerte subvención estatal-. Agreguemos entonces que mientras Argentina destina el 0,5 de su presupuesto a las Universidades, los EE.UU. destinan el 3% y Suecia el 5%!. Una Universidad estatal como la de California-USA- gasta 7000 millones anuales, y con un alumnado similar la UBA puede gastar 300 millones[15].

La necesidad que plantean algunos especialistas- nuevos regímenes de carreras, mayor flexibilidad en las mismas, nuevos planes más adaptados al " modelo" planetario imperante, la necesidad de regionalizar según la distribución geográfica, programar troncos comunes para las carreras, diversificar la oferta, aumento del número de profesores de tiempo completo, etc., etc.,  no pueden ignorar el hecho crucial y central del escasísimo presupuesto que Argentina dedica a la educación y en especial a la Universidad. Los sucesos críticos de las cuentas y deudas que con el capitalismo mundial mantiene con el pueblo de la Nación- como dice nuestra Constitución-, la obligatoriedad del pago en las condiciones pactadas- se dirá rápidamente: ¡ah! "pacta sunt servanda"- (los pactos deben cumplirse)  no pueden ignorar- so pena de desaparición y hasta sin darse cuenta! como decía Hegel- que la segunda parte del cumplimiento de los pactos es " rebus sic stantibus", siempre y cuando las condiciones sean las mismas. Primero se come y después se filosofa decía Aristóteles, y aquí debemos decir primero se come, después se educa y después se delinean las políticas que permitan afrontar deudas propias y ajenas en un marco de equidad. El código más antiguo del mundo, el de Hammurabi, en su artículo 48- Babilonia, S.XVIII a. de C.-  nos recuerda que:

" Si un hombre ha estado sujeto a una obligación que conlleva intereses y si la tormenta ha inundado su campo y arrebatado su cosecha, o si, carente de agua, el trigo no creció en el campo, este año no dará trigo al acreedor, sumergirá en agua su tableta y no dará interés este año"-

 

Universidad e investigación:

Planteados los números veamos ahora el tema de la investigación científica en la Universidad de Buenos Aires. La investigación como prioridad es el trabajo de la Secretaría de Ciencia y Técnica, que financia con recursos propios más de 3.400 proyectos de investigación y desarrollo- desde 1986- en los cuales han participado más de 5000 docentes e investigadores. No olvidemos que dentro de las Universidades estatales trabaja el 48% de los científicos del país y 33% en organismos públicos y tenemos aproximadamente 600 científicos por cada millón de argentinos, habiéndose registrado 63 patentes de inventores argentinos en el año 2000 contra por ej. 3400 de los coreanos. La tarea de la UBA abarca el 15% del sistema científico-tecnológico del país y representa el 30% de las publicaciones científicas. La " formación de recursos humanos", el famoso capital humano, es hoy para la UBA y desde el retorno de la democracia lo que permite realimentar el sistema. La cantidad de investigadores –evidentemente subdimensionada- en relación con la población económicamente activa es de 1.8 por mil en comparación con el 10 por mil en USA y el 8 por mil en Europa. Se financian proyectos- estratégicos, de frontera, de carácter social, etc.- que no entrarían en los cálculos de las investigaciones privadas, - de escasa relevancia en Argentina - donde el valor ganancia determina la elección. El valor humano, es por el contrario el motor de la aceptación de los programas presentados a la Secretaría, promoviendo a su vez la relación interfacultades, al mismo tiempo que versatilidad en los temas, especificidad en los planteos. Investigaciones sobre enfermedades típicas del Tercer Mundo- malaria, Chagas, fiebre hemorrágica, entre otras- no interesan generalmente a las investigaciones privadas- universitarias o no- dada la escasa o nula rentabilidad.que su solución acarrearía.

Un rasgo de sensatez sería que se comprendiese que el aumento del PBI per cápita fue del 0.5% durante todo el período 1975-1998, mientras que Corea, por ej. creció a una tasa del 6,2% anual impulsando sus exportaciones de alta tecnología- amén de otras variantes que no es el lugar para considerar aquí-. La explotación de los recursos naturales de que goza la Argentina- aún apelando a los modernísimos y primermundistas criterios de " productividad", y " excelencia" no permite evidentemente alcanzar o mejor dicho dar ese paso adelante que las comparativas mundiales asignan a aquellos países que invierten sobre todo en investigación científica y tecnología. Mas allá de las múltiples variables, - subsidios, tasas de interés, sistemas de paridad cambiaria, etc., etc., - es evidente  que la investigación argentina debe intensificarse para lograr una reinserción que permita el crecimiento del país y de las  amplias franjas de nuestra sociedad, a parte absolutamente de la vida nacional.

La Universidad no puede convertirse en la salvadora de todos los "Mozart asesinados" [16] por la falta de partidas para investigación, pero si compete al Estado- y a los hacedores de " presupuestos sostenibles"- comprender y aprehender la teoría y la práctica que sin educación, ciencia y universidad no hay país posible ni sustentable.

La división de Kant entre”: la clase de facultades superiores prohibe el status del gobierno; sin embargo, debe de haber también una constitución libre, como debe de ser aquella en la cual se trata de la verdad, un público de oposición, - el banco de la facultad de filosofía-, puesto que sin el examen y las objeciones severas de ésta, el gobierno no estaría informado suficientemente sobre lo que puede serle útil o pernicioso"[17]han venido a disputar, hoy en día, el monopolio de un pensamiento y de un discurso que toca por una parte al orden establecido y por la otra una ciencia del orden y del poder, reduciendo el orden y el Estado establecido, por la comparación histórica o la variación imaginaria a un simple caso particular en el universo de las posibilidades que pueden realizarse.

 

Misión y Responsabilidad de la Universidad:

Naturalmente no nos referimos a tratar el tema de la misión y responsabilidad como meramente académico.

Ni tampoco optamos por una reafirmación de la tradición, aún teniendo en cuenta sus transformaciones,

optaríamos por el contrario por analizar las relaciones- éxitos o fracasos- entre la sociedad y su universidad, transmisión de saberes, de técnicas de memorias?

entre su acción conservadora y su acción innovadora y creadora ?

su autonomía en el primer caso ha sido cercenada y el nombre de "universidad" dado por la sociedad ha consistido en guardar celosamente " el saber" y controlar la emancipación. Esa era la representación de la Universidad. , en una cierta manera una puesta en escena de los conflictos, las contradicciones y los juegos de la sociedad.

pero al mismo tiempo ha tenido la suerte de la reflexión que le ha acordado la relativa independencia del tiempo universitario.

Una vuelta al inicio de la reflexión que le permitía " oír" lo inaudible de la sociedad misma.

El actual conflicto que sacude a nuestra Universidadno hace sino revelar un conflicto latente en la sociedad argentina: el de la escasa aptitud deliberativa y democrática, y plasma los terribles números que hemos mencionado. El ejercicio de la democracia no se concreta con la sola existencia de la Constitutción si ésta no es el plasmarse de una Weltanschauung, de un modo de ser del pueblo, que en el caso de Argentina no ha sido una línea democrática en alza, sino más bien los altibajos persistentes de regímenes sin reconocimiento. La necesidad de “ democratizar” la Universidad va de suyo, sean respecto y como ejemplo, a la ayuda a los alumnos, de la elección de profesores, de la eliminación de grupos que pretenden controlarla in eternum, y de real participación de su conjunto en la elección de sus autoridades, en el caso actual Pero, la falta de interés en la institución a la que se pertenece,  el embate de los intereses corporativos, y una visión mercantilista del saber deben de ser superados si se pretende no sólo terminar este conflicto que se muestra como sin salida, sino abrir una nueva vía donde el conocimiento y la inserción de la Universidad en una sociedad tan fragmentada como la nuestra puedan  funcionar como eje de cambio.

Y en períodos de crisis, como el que le toca hay enfrentar a la Nación Argentina, puede resultar muy fructífero que la misión y la responsabilidad de la Universidad, de la Universidad que próxima a cumplir 200 180 años, no sea la contemplación del paso rasante del búho, sea este el de Minerva,  sino el comprender en un abrir y cerrar de ojos el deseo de memoria, la exposición de un porvenir, la fidelidad de los guardianes de la comunidad universitaria, para poder guardar en todo instante la singular idea de lo que no nos pertenece porque todavía no ha sido conocido por la Universidad, el porvenir. Que es desafío y riesgo, caída y avance.

Puesto que la universidad no es sólo paredes y estructuras exteriores que guardan su libertad, su autonomía, sino el entretejido pleno de consecuencias que de ellas logre hilar con el trabajo mismo de sus integrantes. Trabajo que no se limitará por cierto a reformas metodológicas o nuevos métodos de una enseñanza que consoliden las fuerzas más inmóviles de la Universidad. La apuesta no pasa por los límites, sino que debe atravesar la institución cuya libertad es su propia garantía de existencia. 

¿ Será nuestra Universidad ese Mochlos[18], esa palanca que hendida en la sociedad empuje el cambio y  la lleve a transformarse  en  memoria y acción?.

 

Alicia Noemí Farinati

Instituto A.L.Gioja.

Facultad de Derecho

Universidad de Buenos Aires

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Adenda.

Indicadores presupuestarios:

Los aspectos importantes del presupuesto 2003 en lo concerniente a la secretaría de Ciencia y Técnica son los siguientes:

a.      Fuerte concentración de recursos en el Conicet, Inta, Universidades Nacionales y Cnea, que llegan al 72% del mismo.

b.      Concentración en gastos de personal, el 49% del presupuesto que incluyen los incentivos a los docentes-investigadores. El total de sueldos asciende al 56%. Para equipamiento se destina el 5% del presupuesto total. Se generan recursos propios por un 22% y por créditos externos en un 7%

c.      Debemos recordar que sibien el presupuesto 2003 supera en un 1% el anterior arrastra la inflación del 2002 y la estimada para el 2003.

d.      La participación de Ciencia y Técnica en el presupuesto nacional total es de tan sólo el 1,3%siendo la menor participación de la serie 1997-2003. Equivale a $24 por habitante. En el 2002 equivalía a $ 19 p/hab. A valores corrientes.

e.      Siendo el PBI de 2001 de 268.000 millones, para 2002 y 2003 se dispone de las estimaciones publicadas en el Proyecto de Presupuesto 2003. Para el 2002 es de $ 356.000 millones y para el 2003 de $ 533.000  la participación es la siguiente: año 2001: 0,27%, año 2002: 0.20% y año 2003: 0,16%.esta y la sociedad no es sinouna implicación política que puede alumbrar vias inéditas que apuntan a la idea de responsabilidad de la comunidad universitaria en la Nación.

 

 



[1]  anamnhsiV, volver a recordar. Platón, Menón 81 d. "... Puesto que buscar y aprender no es otra cosa sino recordar." El método de aprendizaje por anámnesis es la explicación Socrática (Platónica) puesto que no es posible buscar para la persona ni lo que  sabe ni lo que  no sabe.  No podría buscar lo que sabe porque lo sabe y en ese caso no hay necesidad de buscarlo, ni lo que no sabe porque no sabe lo que hay que buscar. El recurso al recuerdo resuelve la aporía por la sola virtud del diálogo.

[2] Investigadora permanente del Instituto Gioja, UBA.

[3] Kant, Emanuel: Der Streit der Fakultaeten, Wissentschaftliche Buchgesellschaft, Darmstadt, p. 279, 1983

[4] Derrida, Jacques, Du Droit a la Philosophie, Galilée, Paris, 1990.

[5] Hegel, G.F.W., Filosofía del Derecho, Prefacio, Meiner Verlag, Berlín, 1967.

[6] Halperin Donghi, Tulio, Historia de la Universidad de Buenos Aires, Eudeba, 1962.

[7] Halperín Donghi -op. cit.  p. l17 y sig.

[8] Halperín Donghi, op. cit. pgs. 168, 173 y sig.

[9] Un pueblo pobre en un país rico. Informe sobre la pobreza en la Argentina, Banco Mundial,  2000.

[10] Altbach,Ph. Director de Educ. Sup. del Boston College,

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